
Mi gordi está cada día peor. Por supuesto que con todo ésto tiene que ver la carrera de Psicología que inició en la Universidad del Salvador a principios de año. Que no se crea que es un pendejo, dándole bola a las pendejas que tiene por compañeras. Pero después soy yo quien liga todo.
El otro día entró a casa, se rasgó las vestiduras, quedó en bolas y me dijo: "vení Jane, colgate de ésta que te llevo a dar un paseo por la selva, al mejor estilo Tarzán". El hijo de puta me llamó Jane, seguro que tiene una compañera con ese nombre o algo parecido, y, seguramente no le ha dado pelota.
La cuestión es que yo me colgué del pene (figuradamente) y se lo estiré lo más que pude. Estaba tan caliente, que ahí mismo en el living y sin previo aviso, empezó a desparramar leche a troche y moche. Me ensució todo lo que había limpiado la mucama. Entonces para quedar bien, después del flor de orgasmo que tuvo, llamó a la mucama (que está calentita con él) y le hizo limpiar todo arrodillada, mientras aprovechando la ocasión, le pasaba la mano por el culo, y se creyó que no lo vi.
Pero yo también tuve un flor de orgasmo, porque cuando nuevamente quedamos solos, ya se había vuelto a calentar por lo de la mucama, y ahí nomás me llevó al dormitorio y empezó a taladrarme por ambos orificios y, cuando no podía más, empecé a gritar como loca, tanto grité que los vecinos pidieron por favor que me callara, o de lo contrario, venían y se unían a la fiesta.
Al otro día no se podía levantar para trabajar y yo tampoco, así que decidimos no salir de casa y seguir con la fiesta. Entonces de pronto me dijo que tenía comprado mi regalo de Navidad y que me lo quería entregar antes, o mejor dicho que lo viera antes del 24.
A la tarde salimos y antes, lo vi hablando con la mucama, pero no me quiso decir qué le había dicho. Parece que estaba hablando en serio y no de sexo. Salimos, y, cuando regresamos me pidió que entrara al living con los ojos cerrados que él me guiaba. Cuando me hizo abrir los ojos me dijo: "mirá hacia arriba". Cuando miré, casi me desmayo: había hecho colocar una 'lámpara pene' en lugar de la que había. Luego me dijo: "es para que cada vez que entres a casa, y mires hacia arriba, veas mi incrreible pene 'reflejado' en la lámpara, porque mi gran dote además de todo, es luminoso".
Por supuesto que la mucama aprovechó la volada y se cogió a los dos electricistas que fueron a hacer el trabajo mientras nosotros estábamos fuera.
Este primer año que cursó psicología, parece que ya lo hubiera convertido en psicólogo, porque como yo siempre digo: a los psicólogos no les importa un carajo de nada. No quiero ni pensar lo que van a decir mis padres cuando vean la lámpara de techo.
Ya nuestro hogar se está transformando de a poco en un verdadero KILOMBO.
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