
Ay gente!!! Me están matando los dolores de cabeza. Y no son precisamente los dolores de cabeza que cualquier mujer excusa para no follar con su marido, cuando éste lo requiere. Todo lo contrario. FOLLAR, LO QUE SE DICE FOLLAR, FOLLAMOS TODO EL TIEMPO.
Tuve que ir a un médico y hacerme numerosos estudios. El resultado fue el siguiente: engrosamiento de los cornetes, relacionados obviamente con la nariz. Mi gordi me acompañó al mencionado facultativo y, ni lerdo ni perezoso, miró muy bien qué me hacía, es decir, cómo me revisaba. Y se entusiasmó con determinado aparato que se introduce en la nariz y la abre, de manera tal, que pueda ver bien adentro.
Ahí mismo vio otra manera de penetrarme: POR LA NARIZ. Es de terror lo que hizo. Es un descuido del especialista le robó el aparato y se lo puso raudamente en el bolsillo.
Yo recién me enteré a la noche, cuando comenzó a desnudarse tipo prostituta, o sea, sacándose una prenda por vez. Yo, desde la cama lo miraba atónita, ya que no entendía nada de lo que hacía. Cuando estuvo completamente desnudo, empezó a menear la pija, a moverla en forma circular al igual que las caderas, y de pronto, como un gran mago y como por arte de magia, apareció el aparato robado por la tarde en el consultorio. Acto seguido me lo introdujo en la nariz e inmediatamente y, sin darme tiempo a pensar metió su pene a través del aparato, mientras con una mano me hacía la paja y con la otra me acariciaba las tetas.
Al final: LO LOGRÓ EL MUY TURRO.
Estuvo todo bastante original y excitante. Acabamos como animales.
Con respecto al tratamiento: a la mierda con él, el único tratamiento válido en estos casos es FOLLAAAAARRRRRRRRRRRRRRRR.
Ahora que estudia Psicología no hay quién lo pare. Pero que la para, la para y bien seguido, anda armado casi todo el tiempo que estamos juntos. Me parece que le voy a cambiar a la cerradura o voy a terminar con 40 kilos de peso.
A partir de ahora, en vez de Gordi lo voy a llamar Epicuro, que era un filósofo griego a quien le gustaban los placeres mundanos, y sobre todo FORNICAR.
¡POR FAVOR! Miren la foto, por ahí me penetró el hijo de puta.
Al menos me ahorro comprar pilas para el despertador, porque todas las mañanas me despierta un garrote que me da en el orto, en el pubis, o directamente dentro de la vagina. Y....¡¡¡QUE GARROTE, MAMA MÍA!!! En fin, es un alegre despertar.