
...Aquella canción que en alguna parte decía: "de boliche en boliche...", bueno yo estoy de bochorno en bochorno. Estoy bajoneada porque no PUEDE ni DEBE ser que yo siga utilizando el colectivo para movilizarme, en lugar del Picasso de papi. Pero de algo me sirvió. Me dí cuenta que atraigo a los pendejos, por supuesto no a los de la famosa galera que rasca el techo del mencionado transporte público.
Llego a la parada (estoy horrorizada de tener que hablar de parada y no de estacionamiento) y siempre hay algún mozalbete que me saluda y obvio que le respondo y además trato de entablar charla. Lo que pasa es que no represento la edad que tengo, me produzco como para un casamiento en el Plaza (para quien no sepa, porque no todos tienen obligación de ser del CGU, es el que está frente a la Plaza San Martín), sin importar la hora del día en que salga, y ese es el motivo de mi encanto y atractivo (¿recuerdan la propaganda del dentífrico?: "Linda, dinos el motivo de tu encanto y atractivo, el motivo es evidente, la belleza de mis dientes"). Aunque yo tengo los dientes perfectos, no me miran precisamente por mis dientes.
Pero volvamos a lo que nos incumbe. Alguien que me dé un consejo, ¿qué carajo hago con la bestia que tengo a mi lado? Es espantoso estar con alguien apenas dos años menor que una. Lo ideal para mí sería alguien por lo menos 20 años menor que yo. Tienen toda la polenta que necesito. Porque yo todavía funciono como una de 30, créase o no. Pero hay otro problema: esa bestia que tengo al lado, está muy bien dotado y es descendiente directo de franceses, o sea, se re-calienta y le dá con todo y seguido. La verdad es que me deja dada vuelta. Todas las mañanas se levanta armadísimo, pero yo tengo mis obligaciones sociales y me tengo que ir, así que tengo que tranquilizarlo con una pequeña mamada.
Pero no hay nada que hacerle, me hago la pendeja y me gustan los pendejos. De modo que por ahora voy a mantener a mi francesito al lado, porque a una también le hace falta un poco de diversión, y por otro lado voy a ver como me hago de un stock de pendejos sin que la bestia se entere, y de alguna manera voy a tratar de joderlo. Después vendrán los famosos "dolores de cabezade las noches".
Bueno, si hay alguien que se interese en mí, ya saben, los espero y no presisamente con los brazos abiertos, sinó con las piernas abiertas o cerradas. Por ahora va a ser a gusto del consumidor, después nos pondremos de acuerdo, gordis.
Llego a la parada (estoy horrorizada de tener que hablar de parada y no de estacionamiento) y siempre hay algún mozalbete que me saluda y obvio que le respondo y además trato de entablar charla. Lo que pasa es que no represento la edad que tengo, me produzco como para un casamiento en el Plaza (para quien no sepa, porque no todos tienen obligación de ser del CGU, es el que está frente a la Plaza San Martín), sin importar la hora del día en que salga, y ese es el motivo de mi encanto y atractivo (¿recuerdan la propaganda del dentífrico?: "Linda, dinos el motivo de tu encanto y atractivo, el motivo es evidente, la belleza de mis dientes"). Aunque yo tengo los dientes perfectos, no me miran precisamente por mis dientes.
Pero volvamos a lo que nos incumbe. Alguien que me dé un consejo, ¿qué carajo hago con la bestia que tengo a mi lado? Es espantoso estar con alguien apenas dos años menor que una. Lo ideal para mí sería alguien por lo menos 20 años menor que yo. Tienen toda la polenta que necesito. Porque yo todavía funciono como una de 30, créase o no. Pero hay otro problema: esa bestia que tengo al lado, está muy bien dotado y es descendiente directo de franceses, o sea, se re-calienta y le dá con todo y seguido. La verdad es que me deja dada vuelta. Todas las mañanas se levanta armadísimo, pero yo tengo mis obligaciones sociales y me tengo que ir, así que tengo que tranquilizarlo con una pequeña mamada.
Pero no hay nada que hacerle, me hago la pendeja y me gustan los pendejos. De modo que por ahora voy a mantener a mi francesito al lado, porque a una también le hace falta un poco de diversión, y por otro lado voy a ver como me hago de un stock de pendejos sin que la bestia se entere, y de alguna manera voy a tratar de joderlo. Después vendrán los famosos "dolores de cabezade las noches".
Bueno, si hay alguien que se interese en mí, ya saben, los espero y no presisamente con los brazos abiertos, sinó con las piernas abiertas o cerradas. Por ahora va a ser a gusto del consumidor, después nos pondremos de acuerdo, gordis.
2 comments:
pequeña mamada? mmama mia que zorrisima eres
¿Te parece gordi que soy zorrísima? Yo diría que soy zorrísima por tres. Me gusta lo que le hago y a él que se lo haga. ¿Acaso a vos no te lo hacen? Si es así, es un verdadero bochorno.
Post a Comment